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Día de la Salud

Bea de Castro Pastor

La salud no es un privilegio si no que es un derecho de todo ser humano, muchas veces consideramos la salud el no estar enfermos, pero realmente es un estado completo de bienestar físico, emocional y social. El hecho de estar sanos no es una de nuestras prioridades en muchas ocasiones, ya que hasta que no sufres la falta de salud no comprendes la gran suerte que tenías anteriormente, y es por ello, que no nos queremos dar cuenta de lo necesario que es a nivel mundial una correcta atención, formación, especialización y sensibilización sobre la promoción de la salud.

Muchos de nosotros por el simple hecho de haber nacido en España, tenemos la suerte de contar con un sistema sanitario al que podemos acceder sin ningún problema y nos garantiza tener cubiertas nuestras necesidades sanitarias. Sin embargo, en muchos lugares del mundo el acceso a la salud es un lujo, ya sea por un sistema totalmente capitalista en el que solo puedes acceder al sistema sanitario mediante un seguro o pagando, en países por debajo del umbral de la pobreza en el que no tienen acceso a agua potable, un tratamiento de aguas residuales adecuado o la vacunación infantil.

Es por todo esto que el proyecto de Feria de Salud Saharaui es fundamental, es la primera piedra para conseguir desarrollar a nivel sanitario los campamentos. La educación sanitaria, indispensable y básico para mejorar la prevención de enfermedades, con algo tan simple como enseñar el lavado de manos correcto o primeros auxilios. Evidentemente, no es un cambio visible de un día para otro, suponen años de trabajo en equipo y formación adecuada para poder continuar un camino que poco a poco, puede suponer el cambio a nivel sanitario en los campamentos.

“La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada” A. Schopenhauer

 

Descubriendo la Magia de intentar darle algo al Mundo

Sandra y María Escudero López

Lo primero antes de empezar a usar tecnicismos queríamos hablar de la realidad de este viaje, ha sido para nosotras un regalo para el alma, un regalo para la mente y un regalo para el corazón. Es increíble lo que te puede hacer sentir la magia de las personas, junto con el lugar y los más importantes, los protagonistas de nuestro viaje, nuestros niños y niñas…

Viajas a los Campamentos de refugiados saharauis para ayudar, colaborar, intentar dar lo mejor de ti, pero lo que recibes es algo mucho más grande. Ahora ese rinconcito del mundo tan especial tiene un trocito de nuestro corazón, y hemos podido ver que, donde creemos que solo hay pobreza, hay una riqueza invisible a los ojos y como bien dicen las paredes de BOL-LA hemos podido ver florecer el desierto.

Técnicamente viajamos para participar en un proyecto de continuidad, evaluación y desarrollo de las capacidades y la autonomía de los menores con diversidad funcional física que residen, temporal o permanentemente, en el Protocolo Ahmed-Zein Bolla junto con la presidenta de la Asociación Río de Oro ONLUS, Rossana Berini.

Como bien dicen estos tecnicismos y gracias a la Asociación Moviendo Arena y Rio de Oro Onlus hemos podido compartir 10 días de nuestras vidas con estas personas en BOL-LA. La casa tiene magia, la historia que se respira dentro, sus ocupantes (con los que acabas compartiendo risas y noches de té cuando las niñas y niños duermen), la guerrera Rossana Berini de la que hemos aprendido tanto, y nos queda tanto por aprender, y los más especiales de la casa… nuestros maravillosos menores, estos angelitos y angelitas son tan especiales, son sin duda los y las protagonistas de la casa y basta un solo día para que te roben el corazón y disfrutar como un regalo, sus caritas, sus reacciones, sus sonrisas y hasta sus llantos y enfados te dan la vida, no quiero olvidarme de sus ideas y ocurrencias que tantas risas nos han dado.

También tuvimos la suerte de poder visitar algunos de los campamentos, nos sorprendió mucho la forma de vida, la sencillez y las costumbres de esta tierra. Te sientes acogida desde el primer momento, te miran con ilusión y te abren las puertas de sus casas. No tiene nada que ver la forma de vida de los campamentos con la forma de vida europea. Es muy interesante el intercambio de historias culturales de ambos sitios. Los colaboradores locales que tiene la Asociación Moviendo Arena allí son increíbles.

También nos gustó mucho ver la cantidad de personas europeas que viajan a estas tierras, por trabajo, para correr la maratón, para hacer un voluntariado, para visitar a las niñas y niños de “Vacaciones en Paz”, etc.

Cómo bien hemos dicho al principio, siempre recibes más de lo que das y para nosotras ha sido increíble este viaje, en cuanto tengamos ocasión volveremos sin duda y, a todas las personas que quieran cambiar el pedacito de mundo que les toca, anímense, al igual que nosotras, a dar el primer paso.

Día de la Mujer

Nerea Rodríguez Gutiérrez

El hombre pisó la luna mucho antes de merecerse pisar la tierra. “Un pequeño paso para el hombre, (como sinónimo de persona), un gran salto para la humanidad”. El lenguaje es el reflejo de la sociedad y la importancia que ha tenido siempre lo femenino tanto en la sociedad como en el lenguaje es deplorable. Los ilustrados, siempre con o, se llenaban la boca pidiendo libertades y derechos, en busca de una supuesta igualdad para todos allá por la revolución francesa, pero ahora digo bien: para todOs, ya que su propuesta de igualdad se firmó bajo el título de “Declaración de los derechos del HOMBRE”. Nos dejaban aquí una vez más fuera de la sociedad, fuera de la parte importante del mundo. En un banquillo olvidado donde ni siquiera se nos daba la opción de reclamar minutos, porque nunca estuvimos invitadas al juego. Ahí llegó el momento en que nos cansamos de ser reserva, demasiados siglos silenciadas, delegadas a un papel inferior y a una esclavitud maquillada bajo un halo de “amor”, de “matrimonio”, de “maternidad”, de “pilar de la familia”, de “labores del hogar”… bajo una absoluta invisibilización en todos los medios posibles. Ahí comenzó el feminismo, en el momento en que la mujer se cuestionó la verdadera obligatoriedad de sus deberes y reclamó al fin sus derechos. Ese ha sido el pequeño paso para la mujer y el grandísimo salto para la humanidad. Tenemos mucho que agradecer a esas mujeres que dijeron basta por primera vez a la injusticia. 

Después, tras el movimiento sufragista de la segunda ola al que tanto debemos, hemos seguido el camino, a pasitos de gigante, hasta llegar a conseguir hazañas como la del pasado 8M, con la primera huelga general en España que exige la igualdad real, con un impacto social y económico que supera todas las expectativas previas. ¡Pero qué bien le ha sentado siempre el morado a esta España nuestra! 
Ahora toca teñir otra vez las calles de verdades hasta el momento silenciadas, porque nos hemos cansado de callar, porque libres sí que somos guapas. Ahora estamos cocinando algo con una pinta exquisita, un potaje que huele a sororidad y a esta fiesta estamos todxs invitadxs. Invitadxs a pasar a la historia, como aquellas que salieron a la calle reclamando lo que siempre debió ser suyo.

Ahora seguimos, pero aún es el principio de una larga lucha, este mundo sigue siendo sexista, clasista, racista y homófobo. Y aún con todo tenemos que dar gracias de estar en España, si si, como lo estáis leyendo, en España. Porque si ponemos el foco del feminismo desde otro punto de mira seguimos encontrando aberraciones arcaicas que nunca deberían de haber tenido lugar, pero menos aún cuando en el país vecino ya se ve la luz. Porque el ser humano es bueno por naturaleza, pero los valores naturales se pierden cuando unx más se alimenta de capitalismo y patriarcado. Si viajamos hasta el Sáhara encontramos a una mujer saharaui sin contaminar de los monstruos de nuestra sociedad, una mujer repleta de valores en cada rincón de su corazón, que empapan a quienes les rodean y les dan de comer verdad, honestidad, justicia, confianza… palabras que se quedan vacías una vez que cruzamos el charco. El charco de este mar que tantas almas se está cobrando y que se lo lleva todo dejando una huella imborrable de cadáveres, físicos y sociales. Estos valores en un Sáhara ocupado donde se violan a diario los derechos humanos, donde las mujeres cada día son torturadas, violadas y apaleadas. Y donde cada día ellas siguen gritando y luchando por su libertad, después de que España, tras 30 años de progreso en derechos, olvidara por completo y abandonara a su negra suerte al pueblo saharaui.

No somos “iguales” no, nadie lo es, somos gente diversa en un mundo diverso, pero ya lo decía Clara Campoamor, lo que deberíamos ser es equivalentes. Así que luchemos por ellas, con ellas y por todas nosotras, porque no se puede alcanzar un feminismo real si no es global, porque no se puede ganar la carrera si en el equipo no jugamos todxs.

Día de las Enfermedades Raras

Rosana González

28 de febrero

Hace 24 años nací con una enfermedad rara, al principio, por así decirlo, me hubiese gustado ser normal, era lo fácil, lo otro era más duro: miradas, incomprensión, exclusión, dificultades y barreras (puestas por mí de vez en cuando).

Después empezó a atraerme muchísimo lo diferente, escuchar, entender, crear, pensar diferente y desmontar razones tan normales que su peso en sociedad no tenía nada que ver con el mínimo grosor de sus pilares, me gustaba ver qué cara ponían cuando se quedaban sin base.

La normalidad, que palabra más buscada y a veces aburrida.

La cosa cambia cuando hablamos de salud, hay sistemas que necesitan seguir un orden, ojalá algún día poder jugar a manejarlo tanto como los pensamientos y darle cura.

Estudio Medicina, a veces creo que por eso sé cuánto me falta por saber.

Hay una genetista encantadora que estudia mi problema, hubo un hospital que me atendió, tuve una familia que me apoyó y amigos que se olvidan de mis diferencias o que me quieren más por ellas.

También hay lugares donde una madre no comprende qué le sucede a su hijo, va al médico y el médico no puede diagnosticar, las explicaciones a Dios son difíciles de pedir, el hijo crece en plena oscuridad sólo porque su problema no tiene un nombre, todo da miedo, cambiará, se pasará mañana, mejorará, me moriré de esto…

Las enfermedades raras, antes de juntarse en casos y casos de lugares remotos eran esto.
Yo tuve suerte, le pusimos nombre al bicho y le pude domesticar.

Pero, y no sólo porque sea allí donde trabajamos, en los campamentos de refugiados saharauis, un niño de ya casi 3 años, que nació con lo mismo que yo, no tuvo diagnóstico ni previsión de futuro. Nos conocimos y eso cambió.

Pero hay tantas enfermedades raras, tanto por estudiar… vivimos en una sociedad donde sólo compensa trabajar en la normalidad porque la normalidad es tan común que da dinero.

Lo extraordinario vale oro, cuando te das cuenta de la persona que eres gracias a eso, de la visión del mundo que has adoptado, de las oportunidades nuevas que puedes crear para tí y lo más importante, para los demás… ese “si yo puedo, tú puedes” que repito en bucle en mi cabeza…

La Salud tiene la misión de ser global y accesible para todos, se llama “enfermedad rara” porque hay pocos casos y no suelen estar en los mismos lugares, debemos abrir las fronteras para la investigación de las circunstancias que finalizan en una enfermedad rara, para encontrar cura.

La visibilidad es clave, abrir caminos, tumbar barreras… Moviendo Arena, junto con Río de Oro ONLUS buscan eso, dar nombre a las dificultades con las que se encuentran algunos niños en el Sáhara: Distrofia muscular de Duchenne, una Vasculitis con cualquier nombre alemán, un nevus congénito gigante… lo que sea.

El apoyo con un tratamiento, con una mano que sostiene, con sonrisas que animan, con voluntarios que parece que gritan “gol” por cada paso nuevo que da un niño al aprender a caminar con 5 años.

Queridos enfermos de lo raro, siendo honestos debemos mucho amor al mundo, quédate con lo bueno siempre, ese amor que algunas personas nos dieron para que nos creyésemos capaces… y quizás suene ambicioso, pero ojalá un día podamos domar a todos nuestros monstruos, decirles “sit” y calmarlos con un tratamiento accesible para todos, por muy lejana que parezca su arena y muy culpable que parezca el azar del universo.

¿Y qué podemos hacer nosotros por el mundo? Hacerle entender que podemos, que nos crean, empezando por creérnoslo nosotros mismos y siguiendo por el compañero que lleva la misma losa que tú pero que quizás ,gracias a ti, pese menos. Eso, es lo más bonito que podemos dar a este mundo: caminos.

(Por algo estaban tan obsesionados los romanos)

Día de la Justicia Social

Gonzalo Franco

 Hoy, 20 de febrero, querría proponerle una sencilla actividad.

 Amigo lector, quiero invitarle a que se pregunte que es la “justicia social”, cuales cree que son las principales “injusticias sociales” del mundo. ¿Qué se le viene en mente? Me gustaría que se preguntase que “injusticias sociales” le rodean. Seguro que hay muchos problemas a nuestro alrededor, unos tan visibles que te hacen estremecer  y otros tantos que se nos están pasando por alto. Ya puestos a pedir, pregúntese también que es la “justicia” en sí, y como nosotros mismos podemos aplicarla.

La segunda parte es más sencilla, y mucho más entretenida. Las mismas preguntas que se ha hecho a sí mismo. Hágaselas a sus amigos, a su familia, a sus compañeros de trabajo durante la pausa para el café, hágaselas a su pareja. Ya tiene un tema de conversación para el almuerzo o la cena.
 Debátalo todo. Exponga “injusticias” en las que haya pensado usted en la primera parte y haya pasado por alto su entrevistado en ésta segunda. Esta parte es muy muy importante. Quizás usted esté viendo problemas en las diferencias salariales entre hombre y mujeres y se le haya pasado por alto la situación de pobreza que se está viviendo dos barrios más abajo del suyo. Quizás se entere de la situación que lleva viviendo el pueblo saharaui los últimos 40 años.

Para la tercera parte de la actividad le pido que se sienta mejor, siempre se le cambia a uno un poco el cuerpo pensando y hablando de estas cosas, pero están siempre ahí y a menudo lo olvidamos. Los abusos, los atropellos, la infamia de este mundo lo vemos todos los días, a todas horas, cada segundo. Y a veces lo obviamos. Lo queremos olvidar y no debemos.  Pero siéntase mejor porque, hoy 20 de febrero, “Día de la Justicia Social”, va a darle voz a la injusticia. Es un buen momento para quitarle la venda que lleva en los ojos la Dama de la Justicia y hacerle ver todo lo que queremos cambiar.

30 de julio de 2018

Natalia Rabadán Medina – Voluntaria de Moviendo Arena

30 de julio de 2018. Tres amigas y yo cogíamos un autobús hacia Grottammare, lugar donde viviríamos una de las mejores experiencias de nuestras vidas. De hecho, me atrevería a decir que hasta el momento ha sido la mejor.

Es posible que llegásemos un día un poco raro, pues muchos voluntarios se marchaban, llegábamos nosotras, había visita en el ayuntamiento… Nos decían que era un poco raro, pero yo no notaba nada. Es verdad que la gente estaba muy ocupada, de un lado a otro, pero ni siquiera en ese día tan raro y movido faltaron palabras de bienvenida, los “cualquier cosa que necesitéis, preguntad”, “somos una familia” y las sonrisas y abrazos que nos acogieron de una forma tan cálida.

Recuerdo ese momento como si fuera ayer, la llegada a la madrasa, a nuestra habitación, pero, sobre todo, al comedor, donde estaban los niños esperando para comer. Fue la primera vez que los vi, y fue genial. Con timidez nos acercamos a ellos, para conocerlos, para presentarnos, y nos sonrieron. Y nos abrazaron.

Los dos primeros días sirvieron para adaptarnos, para conocer mejor a todo el mundo y hacernos un hueco en esa familia tan mágica. Y sin darnos cuenta, ya formábamos parte de ella.

También recuerdo los bailes a ritmo de “Waka Waka” después de desayunar, los chapuzones y las guerras de arena en la playa, las siestas en la sala del té, las passeggiatas, las comidas y las cenas, el momento duchas, y el momento post-duchas. Cada momento tenía su magia, su esencia, su olor.

Podría hablar eternamente de todo lo que hicimos y vivimos en esas dos semanas que estuve en Grottammare, pero lo mejor de todo es que cada día que pasaba allí, me sentía más cerca de cada uno de los niños, cada vez los quería más, y cada vez sabía que les iba a echar más de menos. Y así es. Cada día pienso en ellos y los echo de menos.

Sin embargo, tras estos cuatro meses después de Grottammare, es cuando soy más consciente de lo necesario que son esos meses para ellos, porque es con el paso del tiempo y con el trabajo y el amor, cuando de verdad se ve que crecen, que mejoran, que cada vez son más autónomos, y que cada vez son más felices.

En este tiempo, gracias a Rio de Oro y a Moviendo Arena, he aprendido a valorar los momentos realmente importantes, a apreciar la sencillez y la calidez de las personas, pero, sobre todo, he aprendido que, con amor y esfuerzo, todo se puede conseguir.

Siempre tendré en mi corazón estas dos semanas, pero ¡¡no puedo esperar más a volver a Grottammare el próximo 2019!!

Para entonces espero que la familia que forma Rio de Oro y Moviendo Arena sea todavía más grande, y que juntos luchemos por un Sáhara libre, por la igualdad y por el amor.

Ser una persona voluntaria

Cristina Sainz Martínez

¿Que qué implica ser una persona voluntaria? Simplemente, ser humana, con todo lo que ello conlleva: Nadie se despoja de errores, malas praxis ni desafortunadas intenciones solo por abrazar la práctica del voluntariado. Esta palabra se tiñe, erróneamente, de heroísmo, idealización y salvación, pero, al menos para mí, no debería ser otra cosa más que ceder tiempo, espacio y voz. Como cualquier otro trabajo, exige continuamente una formación y una revisión de nuestra moral y nuestros principios, pues como seres humanos sujetos a constantes y fluctuantes demandas, nunca debemos dejar de aprender:

Aprender que los lazos que se crean, si no son horizontales, no son lazos.

Aprender a no observar desde una perspectiva occidental, a dejar de lado nuestro privilegio blanco, aprender a descolonizarnos y a no caer en el asistencialismo ni en la compasión.

Aprender a no crear y/o querer ver necesidades solo porque son concebidas como tal desde nuestro prisma cultural, sin tener en cuenta las demandas reales de la población local, en lugar de garantizar su protagonismo en cada una de las fases del proyecto.

Aprender a acompañar en el proceso, aportando conocimientos y experiencia, pero sobre todo a dejarnos acompañar y florecer al compás de la diversidad cultural.

Y, sobre todo, es el revoltijo de ilusión y nervios en el estómago cuando sueñas con ello. El brillo en los ojos mientras ves a tus compas trabajar en ello. Es la pasión que denota nuestra voz cuando explicamos el proyecto. Es el abrazo del equipo cuando se cumplen objetivos. Es sororidad,
es
compañerismo.

 

No paramos de mover arena

¿Cómo he llegado aquí? ¿Qué me ha pasado en estos dos años?

De verdad si alguien me dice hace 3 años que iba a fundar una Asociación de cooperación con mis amigas, me río, y además un rato.

No somos consciente de nuestras capacidades hasta que nos ponemos a hacer lo que queremos, sin pensar mucho en el cómo, sin saber que algunas cosas sí fueron imposibles, hasta que juntas, confiando las unas en las otras, lo conseguimos.

Sí es cierto que tuvimos y tenemos dudas, que a veces no sabemos si lo estamos haciendo bien, si de verdad nuestra aportación es útil o si estamos pisando a otra gente que trabaja para lo mismo. Nos reinventamos día a día para evitarlo, unimos lazos locales y explicamos eso de evitar ser “la/el blanca/o salvador/a” en unos campamentos donde sus abuelos y abuelas tuvieron los mismos pasaportes que nosotros. Que el proyecto no es nuestro, sino suyo, y desaprendemos, de verdad constantemente. Y qué bonito es educarnos juntas.

Dos años donde he aprendido a regar, sí sí, a regar, un “por mí y por todas mis compañeras”. Cuando pasas un día allí, constantemente escuchando, constantemente pensado las maneras. Cuando las encuentras, cuando sigues escuchando y cuando juntas se construyen los caminos y no paramos de mover arena… Nos regamos, y yo ya no sé cuántos metros mido ni comprendo mi cuerpo cuando se pone a llorar y no es tristeza ni alegría…ni siquiera él sabe qué le pasa. Una mezcla entre miedo y “adelante”.
Escuchar a tus compañeras, de la otra orilla y de esta, hablando de los mismos problemas, masticarlos, vomitarlos y gritarlos juntas.
Y te estalla el corazón, tal cual, porque eso de la palabra “sororidad” es regar y qué bien que juntas movamos arena aunque los argelinos no nos dejen pasarla por la aduana, porque tengo muchas macetas con nombres de sueños.

Y… qué bien tener tantos sueños, porque seguro que alguno se cumplirá.
Lo dice la estadística, no yo.

Rosana González López, cofundadora de Moviendo Arena

Si otros muros han caído… no pararemos hasta tirar este

Eva Vallejo Martínez – Coordinadora de Comunicación

 

Hay un país entero dividido por un enorme muro.

No, no es el muro de Berlín, este solo medía 120 kilómetros de longitud.

El muro del que yo te hablo es de casi 3000 km, para que te hagas a la idea se podría rodear y aislar a Portugal dentro él.

No, no se acaba de construir. Existe desde 1980.

Este muro, se trata de “la mayor barrera creada por el ser humano después de la muralla china”, y sí, también se puede ver desde Google Earth. A pesar de todo esto, seguro que no has oído hablar de él.

¿Qué por qué no has oído hablar de él? Porque forma parte de un conflicto casi olvidado gracias a la presión que reciben los medios de comunicación internacionales.

¿Cuál es la excusa para su construcción? Controlar un territorio ocupado y, sobre todo, dividir. Es para lo que sirven los muros. Dividir lo que sea. Incluidas familias.

Lo cierto es que lo peor del muro no es él en sí, es su alrededor. Rodeando esta construcción se encuentra uno de los territorios más minados per cápita en el mundo, las minas antipersona y las minas antitanque ya se han cobrado la vida de miles de personas.

¿Sigues sin saber de lo que hablo? Ya te lo he dicho, esta situación ha querido ser olvidada de la comunidad internacional.

Pero el día de hoy, en 1989, el muro de Berlín cayó. Por lo que hoy es el día de dar voz a todos esos muros olvidados que tarde o temprano acabarán con el mismo resultado.Resultado de imagen de muros fronterizos en el mundo

Este muro divide el Sahara Occidental en dos mundos. Este muro es la firma de la ocupación de Marruecos dentro del territorio saharaui de manera militar e ilegal.

Puede que se trate de un conflicto en el olvido, pero en días como hoy es difícil de olvidar que si otros muros han caído… no pararemos hasta tirar este.

#worldwithoutwalls

Deworming report

Evaluación anual- Campaña antiparasitaria

Rosana González López, coordinadora de la Feria de la Salud

El curso 2017-2018 del colegio “Logroño” de Bukraa (El Aaiún) comenzó acogiendo el programa escolar de Feria de la Salud Saharaui, un proyecto de la asociación juvenil Moviendo Arena. A modo de prueba, se llevaron a cabo durante octubre, enero y junio, unos talleres de Educación para la Salud. 

En este artículo os presentaremos un resumen del estudio intervencional que se realizó con permiso del Ministerio de Salud Saharaui y de las conclusiones a las que se han llegado gracias a los resultados obtenidos.

De octubre a enero:

La clase que recibió los talleres de educación para la Salud tuvo una mejoría respecto al IMC (Índice de Masa Corporal) en proporción del resto de los alumnos, excepto en el caso de las niñas y los niños que no viajaron con Vacaciones en Paz (programa de acogida durante los meses de verano en España). Estos menores han incrementado su talla en los 3 meses sin tener un aumento proporcional de su peso, lo que nos provoca esta alteración tan llamativa en su IMC.

Lejos de lo que se podría pensar de Vacaciones en Paz, tras el regreso a los campamentos de refugiados de estos menores, no existe una bajada brusca, sino que los niños tienden a mantener su IMC. Diversas variables a tener en cuenta podrían ocasionar estos fenómenos: la continuidad en el envío de alimentos por parte de las familias que acogen en verano, una dieta hipercalórica, el apoyo a nivel escolar, el pico de crecimiento correspondiente a la edad en la que se encuentra la clase (de 10 a 12 años) o el tratamiento antiparasitario que se realiza durante la estancia de Vacaciones en Paz.

Sin embargo, ¿qué ha ocurrido con los menores que no viajaron con Vacaciones en Paz? ¿por qué ha empeorado su situación basal de verano a invierno? ¿hablamos sólo de un crecimiento descoordinado entre peso/talla? Con esta serie de preguntas, nos lanzamos a investigar qué ocurriría en esta clase si a todos los niños se les diese un tratamiento antiparasitario.

El inicio de curso es el momento perfecto para la propagación de ciertos parásitos intestinales, ya sean Enterobius Vermicularis, Ascaris lumbricoides u otros protagonistas endémicos. Tras observar que no se estaba llevando a cabo la campaña sanitaria antiparasitaria en las escuelas desde hacía un tiempo, 
se decició llevar a cabo una campaña antiparasitaria con el fin de observar el impacto de esta medida en la salud de los niños. 
Por ello, elegimos como tratamiento dar una única dosis al año de Albendazol masticable (400mg) para reducir la carga de helmintiasis y la clínica que provocan estos parásitos. 

Siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “se establece que el tratamiento farmacológico periódico sin diagnóstico individual previo para todas las personas en situación de riesgo que vivan en zonas endémicas, se trata de una intervención de Salud Pública”. Además, como se ha ido realizando desde octubre, la OMS recalca que es de vital importancia la Educación sobre Salud e Higiene para reducir los casos   de transmisión o reinfección.

Gracias al éxito del crowdfunding de enero 2018 que realizamos a través de las redes sociales de Moviendo Arena, pudimos llevar a cabo la campaña antiparasitaria con Albendazol (400mg-Eskazole). El tratamiento no solo se suministró a nuestra clase de estudio, sino a todo el colegio “Logroño” (El Aaiún) con un total de 308 niños durante los días 29 y 30 de enero de 2018. Hoy día, el Ministerio de salud inició el programa en todas las escuelas, por lo que no es necesario que continuemos con esta iniciativa a futuro.

De enero a junio:

Se observó una mejora del IMC de toda la clase, tanto de los que viajan con Vacaciones en Paz como de los que no pudieron acceder al programa. La descoordinación peso/talla se reconcilió, pero en el caso de las niñas y niños sin acceso a Vacaciones en Paz, los índices no alcanzaban la normalidad, situándose en una media de infrapeso frente a los menores que sí viajan.

Quedaba demostrada así la necesidad de un tratamiento periódico anual en las escuelas de los campamentos de refugiados saharauis. Se podría reducir la mortalidad disminuyendo la carga de parasitosis en los niños que no acceden a Vacaciones en Paz, y para evitar la reinfección en los niños que ya hayan sido tratados.

COMPARATIVA ENTRE LAS CLASES:

Gracias a la campaña antiparasitaria, las demás clases accedieron a un registro de su estado nutricional. De esta manera, pudimos observar qué ocurre en clases de diferentes edades, aulas donde la mayoría ha viajado en Vacaciones en Paz, o al contrario. El 55,84% (172) son niños y el 44,15% (136) son niñas.

                    

En estos gráficos se representa el porcentaje de niñas y niños que están por debajo de los percentiles 50 y 3 respecto al peso dentro de cada clase. El primer gráfico representa edades comprendidas entre los 7 y 10 años, y el segundo de entre los 10 a 13 años. La edad de los niños para el estudio es bastante relevante, ya que los menores de 10 años nunca han viajado con Vacaciones en Paz y los mayores de 10 tienen más probabilidades de haberlo hecho.

Cabe añadir que cuando hablamos del crecimiento de los menores, un percentil va a permitir comparar los datos de un niño u niña con los de otros menores de sus misma edad y sexo, por ejemplo, estar en el P50 significa que el 50% de los niños y niñas tienen una medida igual o inferior al menor que se estudia, en el caso del P3 solo el 3% de los niños y niñas tienen medidas inferiores, frente a un 97% que la supera, representando los límites de la normalidad.

En nuestro caso, siguiendo las tablas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha podido observar que:

  • En las clases de 7-10 años, el 70% de todas las niñas está en un peso por debajo del P50, y un 17% por debajo del P3.
  • En las clases de 7-10 años, el 77% de los menores varones está en un peso por debajo del P50, y un 19% por debajo del P3.

Siendo menores de 10 años, las características entre niños y niñas son similares, lo que no nos permite realizar una comparación al respecto. Las diferencias entre las aulas y los niños recaen en variables propias de la diversidad familiar, demostrando que no todos los niños tienen las mismas condiciones sociales.

  • En las clases de 10-13 años, el 65% de todas las niñas está por debajo del P50, y un 15% por debajo del P3.
  • En las clases de 10-13 años, el 62% de los niños está en un peso por debajo del P50, y un 12% por debajo del P3.

Como ya se ha comentado, a partir del verano de 2017 los niños viajaban con Vacaciones en Paz a partir de los 10 años. Dentro de esta franja de edad, ¿veríamos diferencias significativas entre los que viajaron y los que no?

Los datos de la porción de niños y niñas que viajaron frente al total por cada clase nos dice lo siguiente:

  1. Clase 1- 22/23: Vemos que dentro de las niñas hay un 60% por debajo del P50, pero no hay ninguna niña por debajo del P3. En el caso de los niños es similar, un 75% está por debajo del P50, pero ninguno por debajo del P3. Es decir, solo hay un 40% de niñas y un 25% de niños que están en los límites de la normalidad.
  2. Clase 2- 19/22: El 55% de los niños está por debajo del P50, un 11% por debajo del P3. El 54% de las niñas por debajo del P50 y un 23% , por debajo del P3.
  3. Clase 3- 4/24: El 64% de los niños está por debajo del P50, un 7% por debajo del P3. El 50% de las niñas están por debajo del P50 y un 10% por debajo del P3.
  4. Clase 4- 7/26: En esta clase la diferencia es más llamativa, ya que el 70% de los niños tienen un peso por debajo del P50 y un 10% por debajo del P3. Con las niñas es parecido, un 60% está por debajo del P50 y un 10% por debajo del P3.
  5. Clase 5- 17/28: En esta clase la diferencia afecta en mayor medida a las chicas, un 75% está por debajo del P50 y un 25% por debajo del P3. Mientras que el 63% de los niños están por debajo del P50 y el 13% por debajo del P3.

Por lo tanto, no hay una verdadera diferencia significativa entre las aulas según el número de menores que viajan con Vacaciones en Paz. El problema de infrapeso no consigue solucionarse en dos meses de verano, ya que una buena nutrición requiere que esta sea variada y habitual.

De la misma manera podemos evaluar la talla de los más pequeños, es decir, de los menores con edades de entre 7 a 10 años.

                

Se puede observar que la velocidad de crecimiento es similar entre los menores de estas edades. Sin embargo, entre las aulas de 10-13 años, hay una cuestión que nos sorprende, ya que hay más niñas que niños por debajo de la talla normal acorde a esta edad. Es decir, durante la adolescencia es normal que las niñas crezcan más rápido que los niños, pero aquí tenemos un freno que no permite su desarrollo normal. ¿Se debería realizar una discriminación positiva hacia las niñas en los viajes de Vacaciones en Paz para que su pubertad no se viese afectada?

               

Respecto el IMC de los niños entre 7 y 10 años son bastante llamativos los valores de los niños, la mayoría por debajo del IMC normal para sus edades. Los IMC de los niños entre 10 y 13 años tienden a compensarse en mayor medida, pero en la mayoría de los casos más de la mitad de todas las clase están por debajo del P50.

CONCLUSIONES:

-Es necesario el uso de profilaxis antiparasitaria anual en los colegios de los campamentos de refugiados saharauis.

-Es necesario el apoyo nutricional anual para los menores en edad escolar, compuesto por una dieta variada para evitar fluctuaciones en su alimentación, únicamente dos meses de verano no solucionan sus carencias.

-La educación para la Salud se debe convertir en una pieza fundamental en cuanto a Salud escolar, ya que la prevención es la fuente más sencilla y sostenible de Salud en los campamentos.

FUTURO:

Desde Moviendo Arena queremos seguir apoyando la Educación para la Salud en los campamentos, por ello este curso 2018-2019, Feria de la Salud Saharaui tratará de ampliar el rango de acción de las escuelas de los campamentos saharauis gracias a un acuerdo con el Ministerio de Salud, desde donde se trabajará con las enfermeras de Salud Escolar para potenciar la Educación para la Salud, la prevención y fomentar el uso de la epidemiología.

Otro de los objetivos de Moviendo arena vuelve a centrarse en los doblemente olvidados. Los menores que no están escolarizados no reciben la profilaxis y tampoco se les facilita el acceso a Vacaciones en Paz por la vía habitual. Desde Moviendo Arena, tratamos de que aquel niño o niña con diversidad funcional o enfermedad que no accede al sistema educativo pueda acceder tanto a Vacaciones en Paz (como ya se hizo con 5 menores este verano de 2018) como a la profilaxis, gracias al apoyo de Río de Oro Onlus y demás Asociaciones de Amigos del pueblo Saharaui.

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